Las fotografías de Karel Cudlin son imágenes que narran historias humanas. Historias de hombres y mujeres contadas con sensibilidad y gran respeto. Contemplaciones de rostros expresivos y caras imborrables. Testimonios de tantas situaciones diferentes de nuestra comunidad humana. Documentos en blanco y negro. Relatos a través de un lenguaje visual sincero.
Su fotografía no es un estilo estético sino una manera de ser.
Karel Cudlin sabe enfocar su cámara siendo cómplice y solidario con las personas y sus circunstancias. Sus ojos captan momentos siempre atentos a la relación entre el individuo y su entorno. Sabe retratar el ser humano de manera discreta. Su mirada desvela la intimidad cuidadosamente y de una forma simple y autentica. Él intenta reflejar y enfocar el mas allá del rostro.
Es la inmediatez entre su cámara y la persona retratada, que desprende esta magia, esta fragilidad y ternura que nos atrae.
Karel Cudlin pertenece a la tradición de los grandes Fotógrafos como son Cartier Bresson, Jindrich Streit o Catalá Roca.
Sus obras se encuentran en las grandes colecciones internacionales como la del Museo Ludwig de Colonia, Victoria & Albert Museum de Londres u otros museos de Praga, Berlín y Lausanne.